octubre 06, 2011

A propósito de Steve Jobs : conectar, amar, morir



Hay un montón de frases que me hacen sentido, por no decir que todo lo que habla Steve Jobs me provoca una emoción similar a cuando me dicen que voy por buen camino. O cuando una de mis amigas se siente un poco mi madrina, que cada vez que alguien habla de Social Media eleva la voz para decir que yo trabajo en eso como orgullosa y poniendome todas las fichas de confianza. Es como confirmar que el hueón que revolucionó el mundo de los computadores, pensaba como yo  y le pasaron cosas como las que me pasan a diario.  Y no es que me sienta Steve Jobs ni mucho menos: simplemente espero ser una persona así de intensa, así de loca y así de hambrienta por cosas nuevas. Y que igual que él, no lo limitó ni ser adoptado, ni el dinero que sus padres gastaron en él ni los paradigmas clásicos de el mundo ordenado que te cree cuando tienes algo con qué demostrar que eres alguien.

Conectar los puntos Todo este tiempo (digamos los últimos 4 años) me he dedicado a buscar lo que me gusta, a enlazar lo que aprendí en las clases de la Universidad, lo que escuché en charlas, lo que hice en radio, la música que me gusta con la digitalidad que me fascina. Conocer gente que gustan las mismas cosas y aprender de ellas. Ser una esponja con lo que a uno le fascina y a la larga que eso se conecte en lo que más te gusta. Y eso no se aprende en un aula: se aprende en la calle, en la micro, conversando, compartiendo y sobre todo buscando todo el tiempo. Tener confianza en que "los puntos se conectarán en el futuro"

Amor que te echen de algo, que algo que amas se eche a perder o que se termine abruptamente porque te cagaron con plata (aquí no mencionaré a los vecinos del barrio yungay) me hace pensar en las tantas veces que he empezado de nuevo. Parece discurso de vieja, pero es verdad: tantos proyectos, ideas, enamoramientos de ideas hermosas . Es como la historia de botar la vaca al barranco: sólo expulsando cosas que te sirven en tu vida, puedes ir tras otras que te pueden servir más. Gracias a cosas como esa, donde mi devastación emocional y de autoestima han sido totales (no hay que conocerme mucho para saber que mi involucramiento con las ideas en las que me embalo es demasiado, absorta en el enamoramiento de ellas), me han permitido ingeniármelas para inventar otras mejores. Si no salgo de una, probablemente hubiese quedado estancada todavía en algún proyecto de otros, marcando el paso. Y tal vez nunca logre ser una persona referente de un tema, o dirigente o reina de algo: me gusta más partir de menos que 0. El ser aprendiz todo el tiempo de cosas nuevas es tan vitalizador!

Muerte
Con el tiempo, cada vez me voy haciendo amiga de gente que hace lo que le gusta. De gente que ha comprendido que la vida es una sola y hay que finalmente hacer NO sólo lo que te gusta, si no lo que MÁS ¿hay más opciones? Tener claro que la vida es ahora (como dice Mastercard :S) y no mañana. No hay tiempo para intentar en unos años más ser feliz, alguna vez hacer lo que a un@ le gusta. La intensidad con que vivo todo es seguir en ese camino. Esa urgencia de hacer, pensar, amar, crear

Estoy contenta por la posibilidad que me da la vida de probar que todo lo que he hecho sirve de algo. Que la entrada a mi nuevo trabajo (y probablemente el mejor de un buen tiempo) sea más por lo que he hecho de manera independiente, por las horas que he pasado frente al computador haciendo lo que me gusta y eso, pese a la incomodidad de cierta gente o a la incredulidad de otros que piensan que estar conectada es jugar o simplemente una pérdida de tiempo. Agradezco que haya gente que se ha cruzado  en mi camino y me ha dado la confianza para pensar en que puedo. Y no ha sido ni un título, ni la plata, ni nada más que yo misma la que limite los nuevos pasos.

Oye Steve Jobs, que eris clarito pa decir las cosas! Que lata que ya no vayas a estar!

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